Aprender a invertir
El interés compuesto: la fuerza más poderosa de la inversión
Einstein supuestamente lo llamó la octava maravilla del mundo. Sea verdad o no la cita, las matemáticas no mienten: reinvertir las ganancias convierte pequeñas aportaciones en fortunas con el tiempo.
Qué es el interés compuesto
El interés simple te paga sobre lo que pusiste. El interés compuesto te paga sobre lo que pusiste más todo lo que ya has ganado. Cada año, la base sobre la que se calcula la rentabilidad es mayor, y el crecimiento se acelera.
La fórmula es sencilla: capital final = capital inicial × (1 + rentabilidad)^años. Lo que no es sencillo es la intuición: al 8% anual, el dinero se duplica cada 9 años aproximadamente (la regla del 72: 72 / 8 = 9).
200€ al mes: qué pasa con el tiempo
Aportando 200€/mes con una rentabilidad del 8% anual (media histórica del MSCI World). Cifras aproximadas.
| Años | Aportado | Valor total | Ganancia |
|---|---|---|---|
| 10 | 24.000€ | 41.000€ | +17.000€ |
| 20 | 48.000€ | 128.000€ | +80.000€ |
| 30 | 72.000€ | 320.000€ | +248.000€ |
A 30 años, más de 3 de cada 4 euros de ganancia vienen del interés compuesto, no de tu bolsillo.
Las tres lecciones prácticas
1. Empieza cuanto antes. Quien empieza a los 25 con 200€/mes acaba con más dinero a los 65 que quien empieza a los 35 con 400€/mes. El tiempo pesa más que la cantidad.
2. No interrumpas el compounding. Cada vez que vendes en un momento de pánico o retiras el dinero, reinicias el reloj. La constancia es la estrategia.
3. Las comisiones también se componen (en contra). Un 2% anual de fees no te cuesta un 2%: a 30 años te cuesta cerca del 40% de tu capital final. Por eso importan tanto los fondos baratos.
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